Chapitre III -La statue de Colleoni-

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Estatua del Condottieri Bartolomeo Colleoni,
por Verrocchio, 1479

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La estatua du Condottieri Bartolomeo Colleoni es la única estatua ecuestre que ha existido nunca en Venecia. Estaba destinada a presidir el centro de la Plaza San Marcos, sin embargo, acabó desplazada y colocándose en el Campo de los Santi Giovanni e Paolo que, a pesar de su belleza, no concede en modo alguno la importancia que inicialmente tenía prevista. Veamos porqué es la única estatua ecuestre en la ciudad y porqué de su ubicación.

Colleoni, el verdadero condottieri (mercenario)

Bartolomeo Colleoni, de estirpe longobarda, hijo de Paolo y de Ricadonna Saiguini, nació en el año 1398 y pertenecía a la nobleza urbana. Su padre, Paolo, fue asesinado por su primo, Giovanni Colleoni, para arrebatarle su feudo de Trezzo sull’Adda. La madre fue encarcelada. El joven Bartolomeo fue puesto providencialmente a salvo por un preceptor y se refugió en las colinas durante un año, hasta que, liberada su madre, pudo reunirse con ella. Sin embargo, después fue detenido por Giorgio Benzone, señor de Crema, quien sólo le liberó previo pago de un rescate.

A la edad aproximada de 14 años ingresó como escudero al servicio de Filippo Arcelli, señor de Piacenza, a las órdenes del cual participó en sus primeros combates. Cuando Arcelli fue derrotado por Carmagnola, Colleoni abandonó Piacenza, atravesó los Apeninos y se dirigió hacia el sur, a Nápoles, donde ingresó en la compañía mercenaria de Montone. Este condotiero le asignó un puesto muy por debajo de sus cualidades, por lo cual Colleoni abandonó su servicio en cuanto pudo, pasando en 1424 a militar a las órdenes del barón napolitano Caldora.

Caldora dio a Colleoni el mando de veinte «lanzas», que poco después pasaron a ser 35. Se dice que por entonces fue amante de la reina Juana II de Nápoles. A las órdenes de Caldora combatió contra su antiguo jefe, Braccio da Montone, significándose en la batalla de L´Aquila, en 1424, en la que Braccio perdió la vida. Se distinguió también en el asedio a Bolonia de 1425.

Los actos de guerra comenzaron a dar sus frutos, y su nombre se difundió por todo el norte de Italia. En 1429 pasó al servicio de Venecia, a las órdenes de Carmagnola. Se inició así una relación con la Serenísima, no exenta de altibajos, motivados por la búsqueda de Colleoni tanto de riqueza y honores como de reconocimiento de su propia capacidad bélica.

Bajo el mando de Carlomagnola, siempre al servicio de la Serenísima, participó activamente en la guerra entre Venecia y Milán, distinguiéndose en el ataque a Cremona, del 17 de octubre de 1431, durante el cual logró apoderarse de la fortaleza de San Luca, aunque debió abandonarla debido a la torpeza de Carmagnola. Venecia reconoció la valentía y el arrojo del Colleoni en el ataque a Cremona, concediéndole el feudo de Bottanuco. Fue el inicio de la consolidación de patrimonial del Colleoni, pero también de un periodo de desilusiones e incomprensiones en la relación con la República. Sus méritos militares, indiscutibles, no fueron reconocidos como él hubiera querido.

Tras la ejecución de Carmagnola, Colleoni continuó al servicio de Venecia, primero bajo las órdenes del marqués de Mantua, Juan de Gonzaga; y luego de Gattamelata. En 1432 participó en la batalla de Delebio, en la que la República fue derrotada por los viscontinos, dirigidos por Niccolo Piccinino. Bartolomeo fue uno de los pocos capitanes venecianos que pudieron evitar ser capturados. Su meritoria actuación en esta batalla le valió el mando de 400 «lanzas».

A la paz de Ferrara del año 1433 siguió un periodo de calma y de interrupción de su actividad bélica, que aprovechó para retirarse a sus posesiones de Bérgamo, donde se casó con Tisbe Martinengo, perteneciente a una de las familias más importantes de la nobleza bresciana. Era hija de uno de los comandantes del ejército veneciano.El matrimonio, que suponía una alianza de las dos familias, tuvo una gran relevancia ya que lo proyectó a un ámbito social, militar y geográfico más amplio y elevado. Los Martinengo eran una familia particularmente rica y poderosa, tanto política como militarmente, con numerosas posesiones en Brescia y en Valcamonica. Se ampliaba así su esfera de influencia y de intereses, así como su prestigio y la red de relaciones sociomilitares.

Tras este breve paréntesis se reanudaron las hostilidades entre Venecia y Milán. En 1437, y esta vez bajo el mando de Gianfranco Gonzaga, participó activamente en los episodios militares que se sucedieron. Todavía estaba jerárquicamente bajo el mando de otro, seguía siendo un segundón. Comandaba, eso sí, un cuerpo de trecientos lanceros, pero su responsabilidad seguía siendo limitada.

Con la paz de Cavriana de 1441 las relaciones de Colleoni con Venecia entraron en crisis, y finalmente Colleoni pasó al servicio de Visconti, quien le ofreció un castillo en Milán, el mando de 1500 lanceros y la donación a su mujer, Tisbe, del castillo de Adorno. Sin embargo su relación al servicio de los milaneses fue intempestiva ya que su antiguo rival, el Piccinino le acusó de connivencia con el enemigo, y fue finalmente encarcelado durante un año en Monza.

Venecia

En 1448 pasó nuevamente al servicio de Venecia. En está época se cubre de gloria, amasando una enorme fortuna. Sin embargo gracias a las conjuras de Gentile da Leonessa debe abandonar la ciudad precipitadamente, poniéndose al servicio de Francesco Sforza, que a la sazón se había convertido en señor de Milán. Sin embargo en 1453 pasó a engrosar nuevamente las filas venecianas.

En 1467 participó en la batalla de la Riccardina, donde a pesar de no haber ni vencedores ni vencidos, la participación de Colleoni fue muy renombrada ya que, por primera vez hizo uso de la artillería, considerada en aquella época como contraria a la moral. Se ganó así la fama de bárbaro.

En 1472 Carlos el temerario, Duque de Borgoña pretendió adueñarse del Ducado de Milán, tratando de atraerse para esta causa el favor veneciano.
Mantuvo contactos con Colleoni, contactos que no llegaron a materializarse ya que la empresa fue abortada por diversos motivos antes de empezar.

En 1475, y una vez muerta su esposa y su hija predilecta Medea, Bartolomeo Colleoni entregó el bastón de mando y se retiró a sus posesiones.

Bartolomeo Colleoni d´Andegavia, como le gustaba ser llamado, murió en su Castillo de Malpaga el 2 de noviembre de 1475.

Como curiosidad hay que decir que en el escudo de armas de la familia Colleoni o Coglioni campean tres testículos que hacencolleoni_blason_venise referencia a su apellido.

La estatua

Sin duda el escultor más afamado del siglo XV fue Donatello. Sus dos obras más famosas fueron el David y la estatua ecuestre del condottiero Gattamelata. Andrea del Verrocchio intentó emular a su maestro haciendo una reinterpretación de ambas obras. En 1479 fue llamado a Venecia para realizar el monumento ecuestre de Colleoni. Tras su muerte Alessandro Leopardo fue el encargado de fundir el caballo y de dar los últimos retoques a la obra.

A diferencia de la estatua del Gattamelata, marcada claramente por un movimiento pausado, unidireccional, Verrocchio se propuso realzar el dinamismo del representado; la cabeza del caballo se orienta hacia un lado mientras el jinete ladea la suya hacia 225px-Bartolomeo_Colleoni_estatuael otro, con las piernas tensas, mostrando en el rostro una expresión de furia, de individualismo. Quizá la cabeza de Colleoni no posea la psicología que la del Gattamelata sí tiene, pero aquel supera en vitalidad al representado por Donatello. La figura del caballo sigue el modelo de los caballos de San Marcos y del de la estatua de Marco Aurelio.

La relación de Colleoni con Venecia no estuvo exenta de altibajos pues en realidad no se trataba más que de un mercenario que incluso había llegado a luchar contra la Serennisima Consecuencia de esa tensión fue la cuestión del monumento ecuestre, que en principio debería haberse erigido en la plaza de San Marcos, según los deseos del propio Bartolomeo. Venecia, siempre atenta a evitar el culto a la personalidad de los condottieros, cumplió sólo en parte ese deseo. De hecho el monumento, erigido a cargo de los herederos de Colleoni, se erigió en otra plaza, menos prestigiosa, pero que tenía también el topónimo de San Marco. El lugar elegido fue el campo de San Giovanni e Paolo, donde se encuentra la Scuola de San Marco. De esta forma no se incumplió el acuerdo con los herederos de Colleoni.

En Venecia nunca han circulado coches, y tampoco caballos, de ahí que no haya existido nunca ninguna tradición ecuestre ni interés por este tipo de estatuas. Con el Condottieri se hizo la única salvedad.

Por cierto, bajo esta estatua es donde Casanova se citaba con una de sus más importantes amantes, la monja M.M. (María Morosini, según las últimas investigaciones), para encontrarse a escondidas con él:

«-¿No podría esperarte aquí en mi casino?

– No, porque el que me lleva a Venecia es mi amante.

-¿Tu amante?

– Él mismo.

-¡Vaya idea tan original! Te espero entonces en la plaza de los Santos Giovanni e Paolo, detrás del pedestal de la estatua ecuestre de Bartolomé de Bérgamo.

– Nunca he visto esa estatua y la plaza sólo la he visto en una estampa, pero allí estaré.»

Histoire de ma Vie, Vol IV, Cap. III

(Parece sorprendente que María Morosini -si es que realmente era ella la monja de la que se enamoró Casanova- no conociera esa estatua cuando el palacio de la familia, Palacio Morosini, se encuentra muy cerca de la misma)

«-A la una de la noche fue cuando me aposté en la estatua del héroe Colleoni. Ella me había dicho que fuera a las dos, pero quería tener el dulce placer de esperarla. La noche era fría, pero espléndida, y sin el menor viento.

A las dos en punto vi llegar una góndola de dos remos y salir de ella una máscara que, tras hablar con el barquero de proa, se dirigió hacia la estatua.»

Histoire de ma Vie, Vol IV, Cap. III

«…, y la noche del día de Reyes fui a situarme bajo la bella estatua que la agradecida República había elevado en honor de su héroe Colleoni después de haberlo hecho envenenar, si no miente la historia secreta. Sit divus, modo non vivus, es una sentencia del monarca ilustrado que durará mucho mientras sigan existiendo reyes.

A las dos en punto vi a M.M. salir de la góndola vestida de mujer y muy bien enmascarada.»

Histoire de ma Vie, Vol IV, Cap. V

“Je suis sûre, mon cœur, que tu as fait un mensonge de pure politesse ; mais tu avais deviné que je m’y attendais. C’est un cadeau magnifique que tu as voulu faire à notre ami en échange de celui qu’il t’a fait en ne s’opposant pas à ce que sa M. M. te donnât son cœur (…) Mercredi je serai seule et toute à toi, à ton casino de Venise : fais-moi savoir si tu te trouveras à l’heure ordinaire à la statue du héros Colleoni ; et si tu ne peux pas y venir, indique-moi tel autre jour que tu voudras.”

Histoire de ma Vie

Casanova también cita a la familia Colleoni para justificar su nuevo nombre inventado de Caballero de Seingalt:

“Les seuls Colleoni de Bergame seraient en même temps obligés de changer le signe de leurs armoiries, puisqu’ils ont sur l’écu de leur ancienne famille les glandes génératrices, et de détruire par là la gloire de Bartolomeo leur aïeul.”

Histoire de ma Vie, Vol II, Cap. X

7 Canaletto - chiesa dei santi Giovanni e Paolo con la scuola di San Marco

Chiesa del Santi Giovanni e Paolo con la Scuola de San Marco, Canaletto. Staatliche Kunstsammlungen Dresden

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